Desde 1975 en que se celebró el centenario de Sampacho, los festejos posteriores nunca dejaron de realizarse, salvo los dos años de la pandemia.
Pero el sentimiento sigue intacto y los sampachenses una vez más se dedicaron a celebrar en un lugar realmente histórico como es la gigantesca playa ferroviaria (hoy inactiva al tráfico de trenes), sitial al que los organizadores bautizaron con «el Ferro».


Y así fue. Las estimaciones dan cuenta de 6.000 personas que le dieron vida a este lugar con varios food track, con juegos infantiles, con constantes ruedas de mate y sobre el escenario mayor artistas locales, regionales y provinciales que le pudieron el toque musical.


Primero fueron los ballets folklóricos quienes exhibieron su danza. Luego le sucedieron cantores y grupos musicales que convirtieron el lugar del ferrocarril en una gigantesca peña musical bailable.

El desplazamiento al concluir la fiesta fue ordenado, con cierta nostalgia porque ahora habrá que esperar hasta el año que viene para otro aniversario más.
Fotos Bibiana Moreira

