El Día Internacional del Pueblo Gitano se celebra el 8 de abril para conmemorar el primer Congreso Mundial Romaní en Londres en 1971. Esta jornada busca reconocer la historia y cultura gitana, celebrar su contribución al mundo y luchar contra la discriminación. Es una fecha de orgullo, reivindicación e igualdad.
Hecha la introducción correspondiente, les invito a que juntos recordemos algunas historias de los gitanos (hombres y mujeres). Casi que cuando éramos niños nuestras madres nos atemorizaban con que «robaban chicos», se los llevaban a las carpas y se iban con rumbo desconocido. Otra de las tradiciones, era el «cuento del tío» cuando las viejas gitanas nos adivinaban la suerte con solo mirar las líneas de las manos.
Los gitanos tenían muchas virtudes.
Recuerdo allá por los años 60 en Sampacho se instalaron tres carpas en la hoy esquina de Vélez Sársfield y Las Heras (frente a lo que hoy es CIADI.) En una de esas carpas, una familia gitana tenía un combinado. Allí resonaban a todo volumen las cumbias con el Cuarteto Imperial y los Wawancó. Pero el espectáculo era con que destreza bailaban los jóvenes chicas y chicos gitanos moviendo las caderas con una cadencia que era imposible de imitar. Por supuesto que en las tardes apacibles era todo un espectáculo verlos bailar y el barrio sacaba el mate y las vecinas miraban con cierto desdén como bailaban…pero miraban.
Allá por comienzos de los años 70 una pareja de dos conocidas familias gitanas se casaron en Sampacho. Fue toda una semana completa de celebraciones, de comer y bailar en una gran carpa instalada allí por calles Mitre y Lamadrid si mal no recuerdo. Los que más sufrieron fueron los músicos sometidos a esta maratón bailable de la que aún se recuerdan. Hábiles hojalateros, reparadores de casi todo artículo roto que andaba por ahí, los gitanos se las rebuscaban. Las chicas eran muy bellas y más de un sampachero se enamoró perdidamente de algunos de esos ojos verdes, pero nunca lograron sobrepasar el cerco familiar para llegar más lejos.

Hace años que no llegan más las carpas con gitanos, pero si es bueno recordar el «Circo Húngaro» todo hecho y actuado por gitanos, incluso con algunos integrantes de llamativa habilidad en equilibrismo, trapecio y esas cosas que son recuerdo. Los gitanos siguen siendo una tradición aunque ya son menos (unos 300.000) en la Argentina. Por ahí se los miraba con aires de sospecha. Por allí se los tildaba de ladrones, por ahí…No, en realidad ha sido perseguidos por años en todo el mundo. Hoy con una vida cambiada totalmente. Bien valía el recuerdo para estos personajes que también formaron parte de la vida cotidiana de muchos pueblos del interior.

