El Gobierno Nacional puso en marcha el proceso de privatización de la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A. a través de una licitación pública nacional e internacional para conceder por un período de medio siglo las líneas ferroviarias Belgrano, San Martín y Urquiza. La medida, confirmada por el ministro de Economía Luis Caputo mediante sus redes sociales y articulada a través de la Secretaría de Transporte, abarca una red estratégica de 7.594 kilómetros de vías distribuidas en 16 provincias, con conectividad hacia los principales puertos del país y pasos fronterizos con Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.

El nuevo esquema operará bajo un modelo de acceso abierto a la infraestructura que permitirá la concurrencia de múltiples operadores y exigirá planes de inversiones obligatorias a ejecutarse en los primeros cinco años de concesión. Asimismo, los adjudicatarios que comprometan desembolsos superiores a los 200 millones de dólares en la renovación de vías podrán acogerse a los beneficios fiscales y aduaneros del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al tiempo que se prevé la venta o remate del material rodante existente para alimentar un fideicomiso destinado a financiar las obras prioritarias de la red.

Desde el Palacio de Hacienda fundamentaron la decisión en el severo deterioro operativo, la recurrencia de descarrilamientos y el déficit acumulado durante décadas por la administración estatal, contrastándolo con el fuerte crecimiento que experimentó la producción agropecuaria en los últimos cincuenta años. Con este avance enmarcado en el programa de privatizaciones de la Ley Bases, el Ejecutivo busca transferir el riesgo empresario y la inversión de capital al sector privado para recuperar ramales troncales, eliminar cuellos de botella logísticos y optimizar la competitividad del transporte de exportación argentino.