El pasado lunes 14, el pueblo de Reducción se reunió en torno al histórico Santuario erigido en honor al Señor de la Buena Muerte en el marco de los 335 años que marcaron el inicio de este pueblo que creció a orillas del río Cochancharava.

El obispo diocesano Adolfo Uriona presidió los actos religiosos e impartió el sacramento de la confirmación a un nutrido grupo de jóvenes del pueblo y de la zona.
El templo lució colmado como en sus mejores días y este acontecimiento histórico merecía un marco de fieles semejantes.


Procesión
Al término de la misa, se inició la procesión por las calles de la localidad. La intendente Gina Grazziano formaba parte de la columnas de fieles que realizaron la caminata con la venerada imagen de la Cruz de Cristo siempre portada por los Bomberos Voluntarios. Cuando concluyó este paseo de fe, los presentes se reunieron en el altar mayor de la plaza principal. Allí usaron de la palabra el padre Daniel Gallardo quien manifestó emocionado que estaba transitando veinte años como responsable de la iglesia católica del lugar. Le sucedió en el cargo de pastor al recordado padre Victor Pugnatta.

También la intendente Gina Grazziano efectuó un saludo y una reflexión a la comunidad que siempre acompaña la fe y la historia del pueblo.

Finalmente y ante gran cantidad de miembros de las instituciones de Reducción y fieles devotos, el obispo impartió la bendición con el antiguo crucifijo de madera que se guarda en el Santuario.
Imágenes: Bibiana Moreira


