Fueron casi dos horas en que vecinos del barrio «25 de Mayo» y de otros sectores plantearon la necesidad de mejorar el funcionamiento de la planta de residuos cloacales (hecha en el 2001) porque los olores nauseabundos ya no se soportan, por el derrame de efluentes sin tratar a aguas del arroyo y el riesgo de contaminaciones masivas.

La reunión tuvo lugar en el salón auditorio de la Cooperativa con la asistencia del presidente Leonardo Broll, el gerente Jonas Mora y otros consejeros.

El intendente Franco Suárez, el presidente del Concejo Deliberante Guillermo Pepe, los ediles Raquel Pecorari, Mónica Grassi, Cristian Mercado formaron parte de las personalidades que acompañaron a unos 50 vecinos para el tratamiento del problema ambiental.

Vecinos del barrio «25 de Mayo» sostienen que hay que buscar una solución de urgencia. El intendente y los integrantes de la Cooperativa coincidieron en que vienen buscando financiamiento de hace un tiempo porque cuando en el 2001 se construyó la planta depuradora había una determinada cantidad de pobladores y hoy ese número se ha incrementado, convirtiéndola en una obra superada. Surgió la sugerencia de pensar en hacer una planta nueva cuyo costo es de alrededor de dos millones de dólares. Pero el concejal Cristian Mercado consideró que todo es inviable si no se consiguen los fondos y que en principio hay en existencia líneas crediticias. Sólo hay que gestionarlas. El paso de los minutos permitió escuchar el planteo del ingeniero técnico de la Cooperativa Javier Bono. Hasta el cura párroco hizo su aporte, si hasta pareció como que las opiniones se encuadraron en un callejón sin salida.
Por lo pronto se podría general un equipo de trabajo que acompañe a las autoridades a los fines de pensar en la solución aunque sea parcial o total si se consigue un buen financiamiento.

Mientras tanto los desagües siguen drenando aguas servidas al arroyo con un importante daño ambiental.