Esta historia ocurrió allá por finales de la década de los años 60. Fue para 1968 para ser precisos. Mediante la dirigencia del Automóvil Club Argentino, se logró traer las máquinas de la Fórmula 2 Internacional. Compitieron en Buenos Aires y en el recientemente inaugurado autódromo El Zonda de San Juan, un escenario único por sus bellezas naturales.
En tanto posiblemente de la mano de Rubén Género un vendedor de autos de Sampacho ya fallecido, a quien todos conocíamos como «El Gordo», había ubicado en un campo de una estancia del sur provincial, posiblemente Villa Valeria o Villa Huidobro, un Ford T del año 1925.
El auto estaba abandonado en un rincón de un galpón, lleno de tierra y en parte hacía las veces de gallinero, porque hasta alguna clueca empolló sus huevos en viejo Ford T.
Puede que esta historia no tenga tantas precisiones, pero lo cierto fue que mediante algún convenio con «Lalo» Rodríguez (recientemente fallecido) el auto vino a Sampacho a bordo de un camión. Insisto: puede haber fallas de precisión, pero solo puedo decir que una mañana desembarcó frente al salón de ventas de la firma Rodel hasta antes de ser guardado con toda la tierra encima, en el taller mecánico de la firma.
Pero el Forcito tenía una particularidad. Estaba entero al cien por ciento, completito.
Justo en esos días pasaban los camiones de la empresa «El Mosquito» por ruta 8 con destino a San Juan llevando la valiosa carga de Ferraris Dino, Brabham, Lotus, Williams y otras joyas del automovilismo mundial. Todo hace que pasaron por el lugar el reconocido piloto suizo Giancarlo Regazzoni que vio el Ford T, le encantó el auto porque a ojo de buen cubero, vio que era totalmente original, ideal para restaurarlo sin tanto drama y terminó comprándolo para llevárselo a Europa. Y así fue. En el viaje de regreso, el Ford T fue cargado en uno de los «Mosquito» rumbo a Buenos Aires y ya desde allí le perdimos en rastro.
Vale recordar que La Fórmula 2 Internacional se presentó en San Juan el 15 de diciembre de 1968 en el Autódromo Eduardo Copello (más conocido como «El Zonda»).
Aquel evento histórico reunió a escuderías mundiales como Ferrari, Lotus, Brabham y el primer equipo de Frank Williams, con figuras de la talla de Clay Regazzoni, Jochen Rindt y Andrea De Adamich (quien se quedó con la victoria para Ferrari).

