Fernando Gramaglia intendente de Alcira Gigena en estos últimos doce años, manifestó que el 10 de diciembre entregará su mandato a Nancy Foresto quien ya está compenetrada del movimiento municipal, acentuando en sus palabras el total agradecimiento hacia la ciudadanía por el acompañamiento, al sector empresarial y comercial que son los motores generadores de energía para que el pueblo siga creciendo y a todo el personal municipal que a lo largo de tantos años, se han identificado con la impronta municipal. Pero no todas fueron flores, porque el intendente gigenense se sintió defraudado por la indiferencia puesta de manifiesta por el estado provincial y nacional que no brindó las ayudas como debiera haber sido.

«Siempre lo digo: que la gratitud hacia nuestro pueblo está por sobre todo». Continuó diciendo que siempre que se entrega al pueblo una nueva obra es muy lindo, pero hay otras que no se ven. Citó a modo de ejemplo el «entramado social», con la integración interinstitucional, el contacto con los empresarios y comerciantes del sector privado, «porque los pueblos no crecen por lo público sino por lo privado». Por supuesto pensar en un montón de jóvenes que no se tengan que ir a otro lugar para trabajar.

Sin apoyo gubernamental

Sin embargo sostuvo que su localidad no ha sido beneficiada con las ayudas que habitualmente suele otorgar el gobierno provincial que conduce el actual gobernador Schiaretti.

«En estos últimos tiempos hemos sentido una orfandad de parte de la provincia y de la Nación. No lo digo en contra de nadie sino en favor del municipalismo. Nosotros si hubiera sido por la provincia no hubiéramos hecho nada. Las obras que tienen que venir a los pueblos con el dinero grande, a nosotros nunca nos llegaron. Pero no hay que llorar tanto porque lo hicimos de igual modo con un esfuerzo muy grande, pero lo tenemos que decir. Algunos lo logran porque son amigos de…pero nosotros no. Ojalá que los nuevos cambios de gobierno con Martín (Llaryora) nos den la posibilidad al municiopalismo que son el primer mostrador ante la gente, que tengamos mejor suerte.